
acerca de




Hay en cada boda algo universal. Un ritual humano, cargado de emoción, de luz y de detalles que jamás se repetirán. Es precisamente eso lo que me atrajo hacia la fotografía — esta capacidad de congelar un instante vivo, de hacerlo transmisible. Todo comenzó con mi hermana Barbara, actriz, que aceptó ser mi primera modelo. Fue ella quien me enseñó a mirar un rostro, a trabajar la luz, a entender lo que mis objetivos podían hacer. Luego, un encuentro en París me abrió las puertas a mis dos primeras bodas. Los comentarios de los novios me convencieron de que estaba en el lugar correcto. Era 2012 — desde entonces, he acompañado más de ciento cincuenta eventos por toda Francia y más allá.
Soy un humanista.
Curioso del mundo, de quienes lo habitan y de quienes lo construyeron antes que nosotros. He viajado mucho, mochila al hombro, a menudo solo. El Sudeste Asiático, América del Sur, Islandia, Oceanía. Estos viajes me enseñaron a adaptarme, a observar, a encontrar la luz y el ángulo justo en cualquier entorno. También me recordaron que las cosas más bellas — una luz rasante sobre piedras milenarias, una mirada intercambiada en silencio — duran solo un instante. Mallorca, con su luz mediterránea única, sus fincas históricas y sus paisajes entre el mar y la montaña, es uno de esos lugares donde cada instante se convierte en imagen. Estoy disponible para acompañaros allí, con la misma atención y el mismo enfoque que en Francia. Es esa mirada la que llevo el día de vuestra boda.
La mañana de los preparativos es mi momento favorito. Llego temprano. Me tomo el tiempo de empaparme del lugar, de las habitaciones, de la luz. Conozco a vuestros seres queridos. La energía siempre es buena a esa hora — y esas primeras imágenes, a menudo, están entre las más bellas del día. El resto del tiempo, soy el amigo discreto que observa, y la fuerza de propuesta cuando un momento puede ser sublimado. Construyo planificaciones precisas para que nada se deje al azar — y para que vosotros podáis estar plenamente presentes. Lo que me guía es una convicción simple: las fotografías no se toman simplemente. Se transmiten, de generación en generación.
📍 Basado en Paris, Mallorca y donde sea que vuestra historia se cuente.